Procesos de Socialización en el Niño
A nacer, el niño se encuentra
totalmente indefenso; necesita del adulto para sobrevivir. Tiene respuestas
emocionales poco específicas y diferenciadas. Durante las primeras semanas, su
actividad va a ser exclusivamente senso motora, sin poder representarse mentalmente
el mundo físico y social que le rodea. Sin
embargo, posee grandes capacidades perceptivas y de aprendizaje y está pre
orientado socialmente. Podríamos decir que nacemos con una predisposición
innata para la sociabilidad, entendiendo esta como una actitud vital, positiva,
abierta y dinámica para vivir en sociedad.
Por una parte, el niño
manifiesta preferencia por los estímulos que de alguna manera pueden
catalogarse de sociales (la cara, la voz humana, la temperatura y tacto del
cuerpo). Por otra parte el bebé parece sentir una necesidad primaria de crear
vínculos afectivos con los miembros de su propia especie. El niño, desde su
nacimiento, es un activo buscador de estímulos sociales.Estos vínculos van a ser la base afectiva y social para que a lo
largo de la infancia y de la adolescencia, el niño pueda ir adquiriendo todos
aquellos saberes y habilidades que le van a caracterizar como adulto. A este
proceso de adquisición se le denomina Proceso de Socialización.
Por una parte, el niño
manifiesta preferencia por los estímulos que de alguna manera pueden
catalogarse de sociales (la cara, la voz humana, la temperatura y tacto del
cuerpo). Por otra parte el bebé parece sentir una necesidad primaria de crear
vínculos afectivos con los miembros de su propia especie. El niño, desde su
nacimiento, es un activo buscador de estímulos sociales.Estos vínculos van a ser la base afectiva y social para que a lo
largo de la infancia y de la adolescencia, el niño pueda ir adquiriendo todos
aquellos saberes y habilidades que le van a caracterizar como adulto. A este
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